Jesucristo en su amor sin dimensiones, vino al encuentro con todos nosotros, sus hermanos menores, con el divino propósito de auxiliarnos en la ascensión espiritual que debemos realizar. Afable así se expreso: en el mundo tendréis aflicciones… previniéndonos en cuanto a las luchas que serian trabadas hasta que alcancemos el punto culminante de nuestra evolución.
No hay excepción para esta regla: todos los que nos encontramos vinculados al orbe terrenal, padecemos aflicciones. Sin embargo esto no significa, que todos estemos en el estado de depresión propiamente dicho.
Considerando la complejidad de la vida moderna, sus luchas e incertidumbres, es muy natural que no se consiga mantener un estado psíquico positivo inalterable; es comprensible que una vez u otra presentemos algunas tristezas, amarguras, aborrecimientos que, en cierto grado, y siempre que este estado sea pasajero, no puede ser calificado como depresión clínica. Y, en muchas situaciones, sobretodo en las especialmente traumáticas, llega a ser normal el caer en depresión, ya que en tal coyuntura no se podría esperar otra reacción.
Dice el Doctor John Bowlby: la tristeza es una reacción normal y saludable a cualquier infortunio. Se llega a ser normal o se cae en depresión, en algunas situaciones, y esto de modo alguno, justifica que el ser permanezca indefinitivamente en ese estado, y debe, con rapidez esforzarse por recuperar cuanto antes el anterior estado en que se encontraba recuperar su alegría, su seguridad intima, su entusiasmo.
Comprobando la inmortalidad del alma y presentándola ya no como esperanza, sino como una realidad, la doctrina de los espíritus mucho contribuye para la comprensión y aceptación dinámica del sufrimiento, estructurando bien a la criatura para su enfrentamiento con todas las situaciones aflictivas, con el Espiritismo constatamos que los espíritus, aquellos que verdaderamente y sabiamente nos aman y se dedican a nuestro favor , nos acompañan, nos asisten y nos fortalecen para el éxito imprescindible. Y ellos siempre amorosos, se valen de muchas y variadas técnicas para prodigarnos el bien que necesitamos.
¿Que es la depresión?
En pocas palabras la depresión: es una tristeza muy profunda y prolongada, es un estado de espíritu de melancolía, tristeza o desesperación. La intensidad y la duración de este estado dependen la personalidad, de los factores que desencadenan el proceso y de la situación actual en que se encuentre la persona.
BREVE MENSAJE A LA MUJER
Sexo, edad, condición cultural o social, situación económica, por si solo no excluyen a una persona alguna de la aflicción o de dar paso a la depresión, cualquier persona por si sola que no vigile sus sentimientos podría llegar a contraerla. Sin embargo, la mujer esta mucho mas expuesta a contraer esta enfermedad. Las investigaciones revelan que las tasas de depresión para las mujeres son mucho mayores que para los hombres.
¿Y cuales son las causas que conducen a la mujer a quedar mas expuesta que el hombre?
Se puede decir que hay causas biológicas, causas psicológicas y causas psicosociales – económicas- espirituales. Estas podrían llegar a ser: tensión premenstrual, menopausia, malos tratos o agresiones físicas y psicológicas, salarios menores, los conflictos y responsabilidades domésticos etc.
Breve pagina a la mujer:
Sea usted la primera persona en amarse.
Ame su cuerpo con sus peculiaridades.
Respete su organismo. Es el templo de la vida.
Si existen problemas orgánicos u hormonales, procure un medico. Usted también tiene derecho a la salud y la merece.
Intente enriquecer su vida, poseyendo muchas motivaciones para vivir. Ser mujer de una sola actividad, puede ser muy perjudicial.
Si usted perdiere o no poseyere la condición de generar hijos, no se aflija. Hay mucha gente sufriendo esperando auxilio, sea madre de los sufrientes, adoptándolos de corazón.
No permanezca rumiando sentimientos negativos. Libérese de ellos. Cuide su casa mental como usted cuida su residencia o a su familia.
No llame a si la responsabilidad exclusiva por todo lo que acontece en su familia. Si no es correcto omitirse, tampoco es justo sobrecargarse tanto, los otros no tienen el derecho de colocar sobre sus hombres las responsabilidades que les pertenecen. Edúquelos en ese sentido.
Si traicionar sus deberes domésticos, dedíquese a otras tareas, inclusive remuneradas, si fuere posible y si hubiera conveniencia o necesidad.
De no darse la situación comentada, busque otras labores para ocupar parte de su tiempo, y que le permitan el enriquecimiento íntimo.
No convierta a su casa en su cárcel. Siempre fiel a sus obligaciones, encuentre buenos motivos para ocuparse. La acción benéfica es de las mejores soluciones terapias para sus dolores.
Si es casada, ame a su marido. Si es madre, ame a sus hijos. Como ellos son. Si aun no son lo que deben ser, ayúdelos a tornarse mejores. Usted pudo haber sido colocada en un medio para que con su acción y su ejemplo, ayude a los más necesitados.
Si sufre violencia, moral o física, busque ayuda (cuanto sea posible, sin odio ni amargura) para usted y su agresor. No hay que soportar humillaciones ni violencias definitivamente, si se posee al alcance los medios para auxiliar a todos. Puede ser que su verdugo este enfermo.
Usted no es superior ni inferior a nadie. Cada uno de nosotros tiene su valor propio. Procure siempre superarse a si misma, sus limites, para ser cada día mejor de lo que fue el día anterior.
No se someta a abusos sexuales. Toda violencia a su cuerpo, es violencia contra su alma, no existe amor sin ética, sin respeto.
Cuanto le sea posible evite los conflictos domésticos. Que ellos no ocurran por su culpa. Y si usted, errase, discúlpese y recomience, si el error fuere de los otros, discúlpelos y auxílielos igualmente a recomenzar.
Si es casada, no envidie a su marido. Inspírese en su ejemplo y haga lo mejor de si.
Adopte una vida simple. Evite gastos superfluos, innecesarios, el consumismo no cura la depresión.
Tenga método y ritmo en su vida. Jesús enseño que basta a cada día su mal.
Prográmese, sin agotarse innecesariamente. Y trabaje siempre, pero con inteligencia. El trabajo es la ley de la vida y usted trabajara eternamente.
Usted es linda. Usted es única en el universo. No existe otra igual. Aprenda a gustar de si, para que los otros hagan lo mismo.
Usted no esta sola, como piensa. Hay mucha gente que le tiene cariño, sea solitaria con los solidarios y usted nunca estará sola.
Si sus afectos desencarnaron, sepa que ellos viven. No hay muerte, ellos esperan por usted y le dedican el mismo sentimiento.
Ame a todos, siempre. De esta forma, usted entenderá a sus carencias.
No permanezca indefinitivamente en el pasado, haciendo un interminable inventario de los dolores y de los desencantos, así como de las perdidas y de los errores cometidos. Viva el presente positivamente, como si no tuviese pasado negativo.
No piense que usted es la única persona que sufre, todos sufrimos y hay personas que sufren muchísimo mas.
Cuando las fuerzas le faltaren, búsquela en la oración confiada y esperanzadora. El auxilio no tardara en llegar.
Prosiga segura y serena. Esfuércese siempre. La victoria coronara su vida…
Pág. 15, 16, 222, 223, 224 del libro “Depresión, causas, consecuencias y tratamiento”
Autor: Isaías Claro.