Hace casi un siglo que se estudian los fenómenos orgánicos y psíquicos de la mediumnidad. En Brasil, uno de los más importantes estudiosos en esa área es el neuropsiquiatra Sérgio Felipe de Oliveira, Master en Ciencias por la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo. En ésta entrevista nos cuenta un poco de sus estudios e investigaciones acerca de la glándula pineal y la mediumnidad.
Pregunta: ¿La ciencia reconoce ya el tema
de la mediumnidad»?
Respuesta: El Código Internacional de
Enfermedades (CID) nº 10 (F 44.3), en cierta
forma, ya la reconoce; del mismo modo que el
Tratado de Psiquiatría de Kaplan y Sadock, en
el capítulo sobre las Teorías de la Personalidad, cuando se
refiere al estado de trance y la posesión por espíritus. Carl
Gustav Jung, a su vez, estudió a una médium poseída por
espíritus. En fin, ya hay apertura como para discutir el tema
desde el punto de vista científico.
P: En su curso, ¿cómo introduce a las personas al
estudio de la mediumnidad?
R: Al inicio, es necesario presentar los conceptos de
Universos Paralelos y la Teoría de
las Supercuerdas, porque estas hipótesis científicas buscan la unificación de todas las fuerzas físicas conocidas y presuponen la existencia
de 11 dimensiones, coincidiendo
con la revelación espiritista sobre los
diversos planos de la vida espiritual.
Tenemos que estudiar también
otros temas científicos importantes,
tales como la energía fluctuante
cuántica del vacío, prevista por
Einstein y desarrollada por Paul
Dirac, el teorema de Gödel, y discutir un poco acerca del tipo de materia que participa de la constitución
de los cuerpos sutiles del Espíritu,
además de la dinámica de la Psicología Transpersonal. Así podremos
entender mejor cómo se produce la
comunicación entre los Espíritus ya sea que estén encarnados o
desencarnados
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| La glándula pineal es el órgano sensorial de la mediumnidad. Como un teléfono móvil, capta las ondas del espectro electromagnético que vienen de la dimensión espiritual |
P: ¿Qué sería, realmente, la mediumnidad?
R : La mediumnidad es una función de
sensopercepción. Al igual que cualquier función de este
tipo, para ejercerla es necesario que haya un órgano que
capte y otro que interprete. En nuestra hipótesis de trabajo, la glándula pineal es el órgano sensorial de la
mediumnidad, pues como un teléfono celular, capta las
ondas del espectro electromagnético, que vienen de la
dimensión espiritual, y el lóbulo frontal hace el juicio
crítico del mensaje, auxiliado por las demás áreas
encefálicas.
P: ¿Pero, la glándula pineal no se calcifica después de los 10 años de edad?
R: De hecho, ocurre la biomineralización de la glándula, ella se calcifica. En mi tesis
de Master en la USP, investigué
los cristales de apatita de la pineal,
mediante la difracción de los rayos X, y además usé la tomografía
computarizada y la resonancia
magnética. Tuve la oportunidad
de observar en los cristales una
microcirculación sanguínea que
los mantiene metabólicamente activos y vivos. Pienso que son
estructuras diamagnéticas que repelen ligeramente el campo magnético, y eso hace que la onda camine en rebote de un cristal a otro.
Así se produce el secuestro del
campo magnético por la glándula. Cuantos más cristales tenga
una persona, más posibilidades
tendrá de captar ondas electromagnéticas . Los médiums
ostensivos tienen más cristales.
P: ¿Cuáles son los síntomas de la mediumnidad?
R: Varían dependiendo del tipo de mediumnidad. En
los fenómenos espíritas, como es el caso de la psicofonía,
la psicografía, la posesión, etc., hay captación por los cristales de la glándula pineal y su activación es adrenérgica, quiere decir que puede ocurrir taquicardia, aumento del flujo
renal, circulación periférica disminuida, etc. En el fenómeno anímico, en que el alma del encarnado se desplaza del
cuerpo, o sea en los estados de desdoblamiento, los síntomas son otros: podemos tener disturbios del sueño, sonambulismo, terror nocturno, somnolencia diurna, ansiedad, fobia, etc. Encajan aquí también los fenómenos de
cura y ectoplasmias. En los anímicos, ocurren más fenómenos colinérgicos: aumento de actividad del aparato digestivo, disminución de la presión arterial, etc.
P: ¿Quiere decir que la mediumnidad no se manifiesta siempre como fenómeno paranormal?
R: No siempre. Una buena parte de las veces, se expresa mediante alteraciones del comportamiento
psicobiológico. Explico: la glándula pineal, el órgano sensorial, captaría las ondas del espectro magnético venidas de
los universos paralelos; la percepción sería enviada al lóbulo frontal que la interpretaría. Pero para eso se requiere entrenamiento, y antes que nada, trascendencia, de lo contrario no se desarrolla esa área.
P: ¿Y si la persona no consigue esa trascendencia?
R: En ese caso, las ondas del espectro magnético van a
influir, directamente, sobre las áreas del hipotálamo y las
estructuras adyacentes, sin pasar por el juicio crítico del lóbulo frontal o sin su comando. Y la persona pierde el
control del comportamiento psicobiológico u orgánico. Es
lo que pasa en muchos casos de obesidad, cuando la persona come sin necesitarlo, o puede tener dificultad en las
relaciones sexuales. Si el impacto se produce en el área de la
agresividad, puede exacerbar la autoagresividad de la persona, y desencadenar depresión y fobia, o la
heteroagresividad, que expresa violencia hacia otros. Si se
acciona el Sistema Reticular Ascendente, que es el responsable de los estados de sueño y vigilia, pueden
ocurrir disturbios en esta área. En
los casos citados ocurren síntomas
sin desarrollo mediúmnico, con alteraciones hormonales, psiquiátricas, orgánicas. Si no se controla el
lóbulo frontal, predominan las áreas
más primitivas. La persona no usa la
capacidad de trascendencia. Son hipótesis
que recogí en las investigaciones y en los elementos clínicos.
P: Si el paciente le pregunta a usted si su problema es espiritual u orgánico, ¿cómo le contesta?
R: No existe una cosa separada de la otra. Yo parto de
la hipótesis de que la persona es Espíritu. Así, la influencia espiritual tiene repercusión biológica y los comportamientos psicorgánicos influyen sobre el Espíritu.
P: ¿Cómo integrar la Ciencia y la Espiritualidad?
R: El cerebro está embriológicamente previsto en el corazón. No existe raciocinio sin emoción. Solamente el
desarrollo de la capacidad de amar construye la verdadera
identidad de las personas. Mientras no haya una unión
definitiva entre ciencia y espiritualidad, la humanidad no
encontrará la paz y el amor

Sergio Felipe de Oliveira
Médico Psiquiatra, Doctor en Ciencias
por la USP, Director Clínico del Instituto Pineal-Mind de São Paulo. Coordinador y Profesor responsable del curso de
Postgrado Latu-Sensu de Psiquiatría
Transpersonal (USP). Presidente de la
Asociación Médico-Espírita de São Paulo
pinealmind@uol.com.br
Tomado de la revista Espírita No. 3 |